Slow Horses (2022 – ????)

Me escondo para que no me veas.....

En las profundidades del servicio secreto británico no hay trajes a la medida, elegancia ni tecnología de punta, lo que hay es Slough House, el cementerio burocrático y purgatorio gris donde la inteligencia del MI5 arrincona a sus «Slow Horses», agentes marginados por errores nefastos y torpezas imperdonables, a la espera de que el aburrimiento los haga renunciar, sin embargo, lo que empieza como la guarida de un grupo de perdedores no tarda en convertirse en una trama de conspiraciones vertiginosas que conectan la podredumbre del espionaje con las más altas esferas del poder.

UN GUION MAGNÍFICAMENTE REDACTADO Y LLEVADO A LA PERFECCIÓN

El verdadero triunfo de la producción radica en su guion magníficamente redactado, adaptado con una precisión quirúrgica, el libreto es llevado a la perfección a la pantalla sin perder jamás el pulso, el ingenio ni la agudeza, la serie se estructura en capítulos que funcionan como verdaderas fórmulas adictivas con ganchos implacables; siempre se logra que el espectador quede con ganas de más, atrapado en una maratón inevitable.

Gary Oldman lidera una obra maestra adictiva donde los espías marginados del MI5 se convierten en la mejor baza de la televisión.

GARY OLDMAN, UN REPARTO IMPRESCINDIBLE Y LA DUPLA MENTOR-APRENDIZ

La narrativa alcanza un balance perfecto entre la acción frenética y el drama personal de sus atribulados protagonistas, la piedra angular de este engranaje es Gary Oldman, quien entrega una actuación simplemente extraordinaria como Jackson Lamb, el grotesco, decadente y alcohólico líder de la oficina, Oldman se adueña de cada escena bajo una capa de cinismo, flatulencias y suciedad.
A su lado brilla un reparto imprescindible que sostiene el tono con maestría, destaca de forma especial el «espía regalón» Jack Lowden (quien ya casi es seguro que sera el nuevo 007) en el rol de River Cartwright, la dinámica entre ambos es el núcleo dramático de la historia, una fascinante y ácida relación entre el mentor bastardo, despiadado e impredecible, y su aprendiz torpe pero idealista que lucha incansablemente por redimirse.

EL ARQUETIPO DE LA "VILLANA BUENA": KRISTIN SCOTT THOMAS

En el polo opuesto al fango de Slough House opera Diana Taverner, interpretada con maestría por Kristin Scott Thomas, ella encarna a la perfección el arquetipo de la «villana buena»: una antagonista formidable, gélida, calculadora y despiadada, cuya ambición dentro de la cúpula del MI5 la lleva a tomar decisiones éticamente deplorables, sin embargo, no es una villana de caricatura; sus maquiavélicas estratagemas responden a un pragmatismo absoluto para proteger los intereses del Estado (y los suyos propios). La elegancia punzante y la autoridad impecable de Kristin Scott Thomas sirven como el contrapeso institucional perfecto frente a la decadencia del equipo de Lamb.

Pocos programas logran equilibrar la miseria humana con la sofisticación del suspenso sin perder la elegancia ni el sentido del humor negro, Slow Horses, no solo es el mejor drama de espías de la actualidad, sino un clásico instantáneo que demuestra lo que ocurre cuando el talento puro se traslada con maestría a la pantalla.

VEREDICTO
¡¡¡OBRA MAESTRA!!! Con una interpretación monumental de Gary Oldman, el contrapeso villano de Kristin Scott Thomas, un reparto impecable y un guion con ritmo de reloj suizo, Slow Horses redefine el thriller.
Alejandro Diaz Retamal
Director - guionista